por Securex | Ene 13, 2026 | Fiscal y contable
Una inspección de Hacienda puede generar nerviosismo incluso en las empresas más cumplidoras. Y no es para menos: un requerimiento de la Agencia Tributaria puede derivar en revisiones exhaustivas, sanciones económicas o incluso procedimientos judiciales. Por eso, estar preparado antes de que ocurra es clave para minimizar riesgos y afrontar el proceso con seguridad.
En este artículo analizamos cómo funciona una inspección de Hacienda, qué puede motivarla, qué documentación debes tener siempre preparada, y cuáles son las señales que podrían indicar que tu empresa está en el radar de la Administración Tributaria.
¿Qué es una inspección de Hacienda?
Una inspección de Hacienda es un procedimiento administrativo mediante el cual la Agencia Tributaria verifica el cumplimiento de las obligaciones fiscales de una persona física o jurídica.
Durante la inspección, Hacienda puede:
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Solicitar información y documentación.
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Acceder a tu contabilidad, facturas, movimientos bancarios o declaraciones presentadas.
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Realizar visitas a tu domicilio fiscal o a tus oficinas.
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Contrastar tu actividad con la de otras empresas del sector o con fuentes externas (SII, modelos informativos, AEAT, etc.).
El objetivo es comprobar que se ha declarado todo correctamente, sin ocultaciones, errores ni fraude fiscal.
¿Qué puede motivar una inspección?
Aunque muchas inspecciones se inician de forma aleatoria, existen ciertos factores de riesgo que aumentan las probabilidades de que Hacienda ponga el foco en tu empresa:
1. Declaraciones inconsistentes
Diferencias significativas entre los ingresos declarados en IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades u otros modelos pueden levantar sospechas. Por ejemplo, si presentas ingresos muy bajos pero facturas mucho, o si deduces gastos atípicos, la inspección puede ser inminente.
2. Exceso de gastos deducibles
Una empresa que declara beneficios mínimos o incluso pérdidas durante varios años, pero acumula altos gastos deducibles, puede parecer sospechosa. Hacienda podría considerar que estás utilizando deducciones de forma indebida.
3. Operaciones con terceros sujetos a control
Colaborar o facturar con empresas que están bajo inspección o que han sido denunciadas puede llevar a que Hacienda revise también tu contabilidad. Lo mismo ocurre con operaciones intragrupo sin justificación de mercado.
4. Uso de efectivo
Movimientos de efectivo elevados o injustificados (especialmente en sectores como hostelería, comercio o construcción) pueden activar alertas automáticas.
5. Cambios bruscos de actividad o facturación
Un crecimiento anormal o un cambio repentino en la actividad de la empresa puede llamar la atención, sobre todo si no se justifica adecuadamente en la contabilidad.
¿Cómo saber si estás en el radar de Hacienda?
Aunque no siempre es posible anticiparlo, hay señales que pueden indicar que estás siendo observado por la Agencia Tributaria:
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Has recibido requerimientos informativos más frecuentes de lo habitual.
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Hacienda ha solicitado datos a clientes o proveedores tuyos (modelo 347, 349…).
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Has sido incluido en un plan de inspección sectorial.
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Te han denegado devoluciones de IVA o te han pedido más documentación para justificar deducciones.
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Has realizado operaciones internacionales sin informar correctamente (modelo 232, 720…).
Cómo prepararte ante una inspección: medidas preventivas
Si quieres minimizar riesgos y evitar sustos, estas son las principales recomendaciones para estar preparado en todo momento:
1. Mantén tu contabilidad actualizada y clara
Llevar una contabilidad ordenada y alineada con la normativa contable y fiscal es la primera barrera de defensa. Todo asiento debe estar debidamente justificado.
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Verifica que todos los ingresos estén declarados.
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Clasifica bien los gastos y deducciones.
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Revisa que no falte ningún soporte documental.
2. Conserva todos los justificantes
Según la ley, debes conservar facturas, contratos, recibos y demás documentos durante al menos cuatro años (plazo de prescripción). Esto incluye:
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Facturas emitidas y recibidas.
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Contratos con proveedores y clientes.
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Justificantes de pagos.
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Libros contables y modelos tributarios.
3. Documenta operaciones vinculadas
Si formas parte de un grupo empresarial o tienes operaciones con partes vinculadas, asegúrate de cumplir con las obligaciones de documentación en precios de transferencia. El modelo 232 y los informes justificativos son obligatorios en muchos casos.
4. Revisa tus modelos fiscales periódicamente
Haz una revisión general del estado fiscal de tu empresa: modelos 111, 115, 303, 130, 200, 190, 390, 349… Cualquier incoherencia entre ellos puede generar una revisión automática.
5. Prepara a tu equipo contable
Tu equipo interno o la asesoría externa deben estar preparados para responder rápidamente a cualquier requerimiento. Contar con un checklist interno de documentación puede acelerar el proceso y evitar errores de última hora.
¿Qué hacer si recibes una notificación?
Si recibes una carta o notificación electrónica indicando el inicio de una inspección, actúa con calma pero con rapidez:
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Lee detenidamente la notificación: comprueba los plazos y el motivo del requerimiento.
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Consulta con tu asesor fiscal o abogado especializado.
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Prepara la documentación solicitada con rigor, sin omitir datos ni aportar información contradictoria.
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Responde en plazo. Ignorar una notificación puede derivar en sanciones graves.
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Mantén una actitud colaborativa y transparente.
Sanciones por incumplimiento
Dependiendo del grado de incumplimiento, Hacienda puede imponer sanciones que van desde leves a muy graves:
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Retrasos en declaraciones: recargos por presentación fuera de plazo.
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Deducciones indebidas: sanciones económicas del 50% al 150% del importe.
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Omisión de ingresos o fraude fiscal: sanciones penales en casos graves.
Prevenir es siempre mejor que corregir
Una inspección de Hacienda no tiene por qué ser una pesadilla si tu empresa cumple con la normativa y tiene todo en orden. La clave está en la prevención, la revisión periódica de la contabilidad y el asesoramiento profesional.
Desde Securex Tax & Legal, ayudamos a empresas y autónomos a:
-
Realizar revisiones fiscales preventivas.
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Prepararse ante inspecciones o requerimientos.
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Corregir incoherencias contables o fiscales.
-
Representar a la empresa ante la Agencia Tributaria si fuera necesario.
¿Te preocupa tu situación fiscal actual? ¿Quieres revisar que todo esté en orden? Contacta con nosotros y te ayudaremos a prepararte con garantías.
por Securex | Nov 25, 2025 | Fiscal y contable
A medida que se acerca el final del ejercicio fiscal, muchas empresas y autónomos se centran exclusivamente en cerrar bien el año. Sin embargo, lo que verdaderamente marca la diferencia en términos fiscales y estratégicos no es el cierre… sino el pre-cierre fiscal. Esta práctica, todavía poco implantada en muchas organizaciones, permite tomar decisiones con antelación, optimizar recursos y evitar errores que pueden traducirse en costes innecesarios.
En este artículo, te explicamos qué es el pre-cierre fiscal, por qué es clave para tu negocio, qué riesgos conlleva ignorarlo y qué pasos debes seguir para implementarlo correctamente.
¿Qué es el pre-cierre fiscal?
El pre-cierre fiscal es una simulación del resultado contable y fiscal de una empresa o actividad profesional, que se realiza antes del cierre oficial del ejercicio, normalmente entre octubre y diciembre. No se trata de un trámite obligatorio, pero sí de una herramienta altamente recomendada para anticiparse a la carga fiscal y tomar decisiones con margen de maniobra.
En resumen, permite proyectar cómo cerrará el ejercicio a efectos de impuestos como el Impuesto sobre Sociedades o el IRPF, y actuar en consecuencia.
Beneficios del pre-cierre fiscal
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Optimización de la carga tributaria
Uno de los beneficios más relevantes del pre-cierre es la posibilidad de aplicar estrategias fiscales antes del 31 de diciembre que reduzcan la factura fiscal. Algunas de estas acciones pueden incluir:
- Amortizaciones aceleradas
- Dotación de provisiones fiscalmente deducibles
- Anticipación o diferimiento de ingresos y gastos
- Revisión de gastos deducibles no contabilizados
- Aplicación de bonificaciones o incentivos fiscales
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Mejora en la toma de decisiones financieras
Contar con una estimación precisa del resultado del ejercicio permite ajustar la estrategia de cierre de año: decidir si conviene realizar una inversión antes de final de año, constituir reservas, o incluso modificar la retribución de socios o administradores.
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Anticipación de tesorería y pagos de impuestos
Con un buen pre-cierre, podrás prever qué impuestos se deberán pagar, cuánto y cuándo, evitando tensiones de tesorería. Esto es especialmente útil para calcular el pago a cuenta del Impuesto sobre Sociedades o preparar el modelo 303 del IVA.
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Reducción de errores y sanciones
El pre-cierre ayuda a detectar errores contables, registros duplicados o facturas mal contabilizadas. Corregirlos antes del cierre definitivo reduce el riesgo de inspecciones o sanciones y facilita una contabilidad más clara y precisa.
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Mayor tranquilidad y control
Saber con antelación cómo cerrará tu año fiscal te da una ventaja competitiva y una sensación de control muy valiosa. No tendrás que improvisar en enero ni tomar decisiones a contrarreloj.
¿Qué riesgos implica no hacer pre-cierre?
Ignorar el pre-cierre puede tener consecuencias importantes:
- Pérdida de oportunidades fiscales por no aplicar deducciones o bonificaciones a tiempo
- Toma de decisiones precipitadas o sin base real
- Sorpresas desagradables con el resultado fiscal del ejercicio
- Falta de previsión financiera de cara a pagos tributarios
- Riesgo de errores contables que compliquen una futura auditoría
Ejemplos prácticos
Veamos algunos casos reales donde el pre-cierre ha sido decisivo:
Caso 1: Una empresa con beneficios proyectados decidió realizar una inversión en equipamiento antes del 31 de diciembre. Gracias a la amortización anticipada, redujo su base imponible en el Impuesto sobre Sociedades.
Caso 2: Un autónomo que acumulaba gastos deducibles no registrados pudo incluirlos a tiempo en el trimestre correcto tras revisar su contabilidad en el pre-cierre, reduciendo así su IRPF.
Caso 3: Una sociedad que tenía previsto distribuir dividendos a socios optó por cambiar la retribución para optimizar el impacto fiscal personal de estos.
¿Quién debería hacer un pre-cierre?
- Empresas (sociedades): especialmente aquellas con beneficios recurrentes, movimientos significativos a final de año o complejidad fiscal.
- Autónomos: en estimación directa, especialmente si tienen ingresos variables, inversiones pendientes o posibles gastos a deducir.
- Grupos empresariales: que deben optimizar operaciones entre empresas vinculadas.
- Startups o empresas en crecimiento: que puedan beneficiarse de deducciones específicas por I+D, contratación o reinversión.
Buenas prácticas para un pre-cierre efectivo
- Hazlo con tiempo: octubre y noviembre son los mejores meses para realizarlo.
- Revisa toda la contabilidad: asegúrate de que ingresos, gastos, amortizaciones y provisiones estén correctamente registrados.
- Consulta con tu asesor fiscal: es fundamental para aplicar bien la normativa y optimizar los resultados.
- Valora opciones fiscales específicas: como la compensación de bases negativas, deducciones autonómicas o reserva de capitalización.
- Evalúa el impacto en tus socios o accionistas: ten en cuenta su fiscalidad personal.
Conclusión: anticiparse es ganar
El pre-cierre fiscal no es solo una práctica recomendable: es una herramienta estratégica clave para cualquier negocio. Permite ajustar cuentas, aprovechar incentivos, evitar errores y cerrar el año con seguridad.
Desde Securex Tax & Legal, acompañamos a nuestros clientes en todo este proceso, ofreciendo asesoramiento experto y personalizado, para que cada decisión que se tome antes del 31 de diciembre tenga el mayor impacto positivo posible.
¿Ya has hecho el pre-cierre de tu negocio?
Contacta con nosotros y te ayudamos a cerrar el año con visión, estrategia y tranquilidad.
por Securex | Nov 25, 2025 | Fiscal y contable
El calendario fiscal no se detiene y ya podemos anticipar algunas de las transformaciones clave que afectarán a empresas, autónomos y asesorías de cara a 2026. La implementación obligatoria de VeriFactu, los cambios normativos en el Impuesto de Sociedades y la creciente digitalización de las obligaciones tributarias marcan un punto de inflexión que no se puede ignorar.
¿Qué debes tener en cuenta? ¿Cómo afectarán estas medidas a tu contabilidad y fiscalidad? ¿Y qué puedes hacer desde ya para prepararte y no improvisar a última hora? Te lo contamos todo a continuación.
1. VeriFactu: la factura verificable será obligatoria
¿Qué es VeriFactu?
VeriFactu es el sistema implantado por la Agencia Tributaria para garantizar la integridad, trazabilidad y verificación de las facturas emitidas por autónomos y empresas. Su finalidad principal es prevenir el fraude fiscal mediante el uso de software de facturación que impida alterar o eliminar facturas sin dejar rastro.
¿A quién afecta?
- Empresas (personas jurídicas): obligatorio a partir del 1 de enero de 2026.
- Autónomos (personas físicas): obligatorio a partir del 1 de julio de 2026.
¿Qué implica?
- Uso obligatorio de software homologado que cumpla los requisitos técnicos del RD 1007/2023.
- Todas las facturas deberán incluir código QR y leyenda identificativa.
- El sistema generará un registro inalterable de cada factura emitida.
- Posibilidad (voluntaria, por ahora) de envío automático a la AEAT en tiempo real.
¿Por qué es importante anticiparse?
Las empresas que aún emiten facturas en Word, Excel o software sin homologar deberán migrar a un sistema compatible durante 2025. Adelantarse a este proceso puede evitar colapsos, errores y sanciones de hasta 50.000 € por uso de programas no conformes.
2. Cambios en el Impuesto de Sociedades
El Gobierno ha aprobado una serie de medidas que modifican el funcionamiento del IS a partir de los próximos ejercicios, en línea con las recomendaciones de la UE y los compromisos del Plan de Recuperación.
Cambios relevantes para 2026:
- Limitación de deducciones: se revisarán algunas deducciones vigentes para armonizar la tributación efectiva entre empresas de distinto tamaño.
- Compensación de bases negativas: podría restringirse o condicionarse más su uso, con topes temporales o nuevas exigencias documentales.
- Mayor control sobre operaciones vinculadas y precios de transferencia.
- Tributación mínima del 15% para grandes empresas, aplicable en casos concretos donde la base imponible se vea reducida excesivamente.
¿Qué debes hacer?
Un análisis fiscal estratégico antes de cerrar 2025 es clave. Asegúrate de:
- Optimizar las deducciones que todavía pueden aplicarse.
- Documentar correctamente tus operaciones internas y externas.
- Calcular bien la base imponible si tienes bases negativas pendientes.
- Evaluar si tus políticas contables pueden adaptarse para minimizar impacto en 2026.
3. Avance imparable hacia la fiscalidad digital
La digitalización no es solo una opción, es una exigencia normativa. La AEAT ya ha dejado claro su camino: más datos, en menos tiempo y con más control.
Tendencias en marcha:
- Consolidación del Suministro Inmediato de Información (SII) en grandes empresas.
- Obligatoriedad de presentar declaraciones exclusivamente por vía electrónica.
- Creciente automatización de los borradores fiscales (IVA, IS, IRPF) a partir de la información enviada por el contribuyente.
- Foco especial en herramientas como Mi Carpeta Fiscal, sistemas de aviso y plataformas de revisión previa.
¿Qué se recomienda?
- Formar al equipo contable o financiero en estas nuevas plataformas.
- Mantener actualizado el software de contabilidad y facturación.
- Asegurar una buena conciliación entre contabilidad e impuestos (para evitar incoherencias automatizadas).
4. ¿Y los autónomos?
Los profesionales y pequeños negocios también deben estar alerta:
- Desde 2026 deberán usar software VeriFactu.
- El nuevo sistema de cotización por ingresos reales sigue ajustándose, con nuevas tablas previstas.
- Se prevé una mayor revisión automática de gastos deducibles en IRPF.
Recomendación: cuanto antes se adapten a herramientas digitales homologadas y mantengan una contabilidad ordenada, más fácil será el cumplimiento normativo y la optimización fiscal.
- Cómo anticiparse: buenas prácticas desde ya
✅ Haz un pre-cierre fiscal 2025: no esperes a diciembre. Simula tus resultados y toma decisiones con tiempo.
✅ Evalúa tu software de facturación: asegúrate de que esté alineado con VeriFactu y cumple con los estándares exigidos por la AEAT.
✅ Planifica tus inversiones y gastos deducibles: puede que 2025 sea el último año para aprovechar ciertas ventajas fiscales.
✅ Consulta con tu asesoría de confianza: cada caso es distinto. No todos los negocios deben tomar las mismas decisiones.
✅ Participa en webinars o formaciones: mantenerse actualizado será clave para no perder competitividad ni incurrir en errores costosos.
Conclusión
2026 marcará un antes y un después en la forma de cumplir con las obligaciones fiscales en España. VeriFactu, el nuevo enfoque del Impuesto de Sociedades y el impulso definitivo a la digitalización fiscal exigirán mayor previsión, análisis y estrategia.
Desde Securex Tax & Legal, ayudamos a nuestros clientes a prepararse con tiempo, analizando su situación actual y trazando un plan adaptado a su realidad y objetivos. Porque cumplir es importante, pero anticiparse es la verdadera clave.
¿Quieres saber cómo afectarán estos cambios a tu empresa? Contacta con nuestro equipo y empieza a prepararte desde hoy.